Los demonios, según una opinión general muy difundida, pueden unirse carnalmente con hombres y mujeres. A los que lo hacen con estas, se les llama íncubos; y a los que como hembras se unen a los hombres, se les denomina súcubos. Íncubos y súcubos, son términos que provienen de incubare y sucubare -estar acostado debajo, o encima.
